LA TORTURA


La-tortura.jpg

Las fiestas o fechas tradicionalmente señeras que marca el calendario y que se repiten cada año, son signo de alegría y diversión para la mayoría, pero para los creativos publicitarios creo que son épocas de sufrimiento por la tortura que significa encontrar algo nuevo, atractivo, interesante y realmente creativo, para unas efemérides que, inmutables, se repiten repartidas en un lapso de 365 días (salvo en los años bisiestos, como este, que trae 366).

Ser creativo no es fácil y siempre digo que no es lo mismo que ser “ocurrente”, “chispeante” o “chistoso”; ser creativo publicitario implica estar informado, trabajar para algo específico, atraer, gustar y convencer.

La creatividad no crece en los árboles y es un fruto que hay que conseguir con paciencia, que se tiene que cultivar y tratar con sumo cuidado, porque es frágil. La línea divisoria entre la creatividad y el sensacionalismo barato y corriente, es muy delgada… A veces se cree que para ser creativo solamente basta con llamar la atención y que cuanto más estridente se sea, es mejor…

El viejo dilema de la hoja en blanco, que es tan común para los creativos, se convierte en una especie de espada de Damocles que pende sobre él en cada fecha importante que se repite año a año… ¿Qué decir que no se haya dicho ya? ¿Cómo evitar esos mortales lugares comunes? ¿Qué ángulo o qué lado nuevo se puede presentar? No es fácil y que conste que lo digo porque cumplí 50 años de creativo publicitario en diciembre pasado.

Publicado por codigo.pe 15.1.2020.

CADA OVEJA CON SU PAREJA


CADA OVEJA CON SU PAREJA.jpg

Desde chico había oído a su madre referirse desaprobadoramente a su tío que cada vez que venía de visita, era con una señora distinta y él sabía que ninguna de ellas era su esposa.

 

La hermana se quedaba murmurando sobre el hermano y siempre terminaba hablándole a él y diciéndole: “No seas como Adolfo, tu tío… ¡Cada oveja con su pareja!”, no entendía bien, pero se le quedó grabado lo de oveja y lo de pareja.

 

Al crecer fue un poco picaflor y un día, ya casado, se enteró que su mujer le sacaba la vuelta con un estanciero que criaba ovejas y primero se puso furioso, pero luego sonrió al acordarse de lo que decía su madre, porque su pareja, había encontrado oveja.

 

Imagen: mojafirma.infor.pl