TU SAI CHE I PAPAVERI


 

TU SAI CHE I PAPAVERI.gif

https://www.youtube.com/watch?v=_Hhs92EofHE

 

La memoria trae momentos gratos y enhebra los recuerdos de cuando uno era chico y escuchaba canciones cuya letra no entendía, pero aprendía de memoria gracias a una música sencilla y alegre…

 

Ese es el caso de una canción italiana, que mi máquina de recordar trajo a primer plano insistentemente y me vi de niño escuchando la radio y luego, ya más grande, en la casa de mi amigo Lucho, con él, acompañándose con la guitarra y cantando esta canción cuyas palabras no entendía, pero que me gustaba tanto y él había aprendido, creo, de don Pancho, su padre, farmacéutico de raíces italianas, amante de la música y que si no me equivoco tocaba el violín y había organizado un coro con sus hijos, que eran varios.

 

Por supuesto la letra no tenía nada que ver con lo que me imaginaba, porque “i papavere” me sonaba a “los padres” y en mi ignorancia lingüística no me imaginaba que significaba “las amapolas”, flor que ni siquiera conocía entonces, ni sabía de su existencia (mi primera amapola fue la canción que tuvo en algún disco de 78rpm mi madre);  sí entendía sí, que “picolina” era “pequeñita” y “alti”, “altos”; o sea que un chico que no sabía en la práctica nada de italiano –como lo era yo  hace 65 o 66 años- lo que creía entender del estribillo era: “Tú sabes que los padres son altos, altos, altos; tú eres pequeñita, tú eres pequeñita: pequeñita como yo”… pero la música me gustaba (me sigue gustando) y lo que pude aprender de la letra (bien poco) era en ese italiano incomprensible para mí, pero tan musical y sencillo que daba gusto repetir las palabras aunque no las entendiera…

 

Supongo que a quienes escuchan canciones en un idioma que no entienden, pero les gustas y se las aprenden fonéticamente, les pasa lo mismo. Claro, uno no sabe lo que está diciendo y este pensamiento “jala” a mi memoria, un día que en misa, hace ya muchos años y acompañando a mi madre, una chica regresaba de comulgar y en su polo tenía la inscripción “FUCK ME!”…

Creo que es bien importante saber idiomas para no meter la pata.

 

Nota: Aquí incluyo la letra en italiano y su traducción española (esto hace un poco largo el post, pero es algo que no quiero deberle a mi memoria).

 

Imagen: burgalesa54.blogspot.com    Video: Youtube

 

 Papaveri e papere

Su un campo di grano che dirvi non so, un dì Paperina col babbo passò
e vide degli alti papaveri al sole brillar
e lì s’incanto’.
La papera al papero chiese
«Papà, pappare i papaveri, come si fa?»
«Perché vuoi pappare i papaveri» disse Papà.
E aggiunse poi, beccando l’insalata:
«Che cosa ci vuoi far, così e’ la vita…»

Lo sai che i papaveri son alti, alti, alti,
e tu sei piccolina, e tu sei piccolina,
lo sai che i papaveri son alti, alti, alti,
sei nata paperina, che cosa ci vuoi far…

Vicino a un ruscello che dirvi non so,
un giorno un papavero in acqua guardò,
e vide una piccola papera bionda giocar
e lì s’incantò.
Papavero disse alla mamma:
«Mamma’, pigliare una papera, come si fa?»
«Non puoi tu pigliare una papera», disse Mamma’.
«Se tu da lei ti lasci impaperare,
il mondo intero non potrà più dire…»

Lo sai che i papaveri son alti, alti, alti,
e tu sei piccolina, e tu sei piccolina,
lo sai che i papaveri son alti, alti, alti,
sei nata paperina, che cosa ci vuoi far.

Un giorno di maggio che dirvi non so,
avvenne poi quello che ognuno pensò
Papavero attese la Papera al chiaro lunar
e poi la sposò.
Ma questo romanzo ben poco durò:
poi venne la falce che il grano tagliò,
e un colpo di vento i papaveri in alto portò.
Così Papaverino se n’è andato,
lasciando Paperina impaperata…

Lo sai che i papaveri son alti, alti, alti,
e tu sei piccolina, e tu sei piccolina,
lo sai che i papaveri son alti, alti, alti,
sei nata paperina, che cosa ci vuoi far.
Che cosa ci vuoi far?

 

Amapolas y patos

En un campo de trigo… ¿qué decirles? No sé…
Un día una patita pasó con su papá
y vio una amapola alta brillando al sol
y se paró allí, encantada.
La patita dijo al pato:
«Papá, comer amapolas… ¿cómo se hace?
«¿Porqué quieres comer las amapolas?» dijo el papá.
Y luego añadió, picando la ensalada:
«¿Qué le vamos a hacer? Así es la vida…»

Lo sabes que las amapolas son altas, altas, altas,
y tú eres pequeñita, y tú eres pequeñita,
Lo sabes que las amapolas son altas, altas, altas,
has nacido patita, ¿qué le vamos a hacer?

Cerca de un arroyo… ¿qué decirles? No sé…
un día una amapola miró en el agua
y vio a una pequeña patita rubia jugando
y se quedo allí, encantada.
La amapola dijo a su mamá:
«Mamá, agarrar a una patita… ¿cómo se hace?
«Tú no puedes agarrar una patita», dijo la mamá.
«Si tú te dejas confundir por ella,
el mundo entero jamás podrá decir…»

Lo sabes que las amapolas son altas, altas, altas,
y tú eres pequeñita, y tú eres pequeñita,
Lo sabes que las amapolas son altas, altas, altas,
has nacido patita, ¿qué le vamos a hacer?

Un día de mayo… ¿qué decirles? No sé…
sucedió lo que todos pensaron
la amapola esperó a la patita al claro de luna
y se casaron.
Pero este romance duró muy poco:
llegó la hoz y cortó el trigo
y un golpe de viento levantó las amapolas.
Así Amapolita se fue,
dejando a Patita confundida…

Lo sabes que las amapolas son altas, altas, altas,
y tú eres pequeñita, y tú eres pequeñita,
Lo sabes que las amapolas son altas, altas, altas,
has nacido patita, ¿qué le vamos a hacer?
¿Qué le vamos a hacer?