“MÁS O MENOS” NO EXISTE


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Cuando se escribe para publicidad no se puede suponer nada, porque quien vea o escuche lo hará para ser informado –nadie lo hace “porque sí- y lo que reciba deberá ser exacto y claro. Las ambigüedades están prohibidas y el error es un desterrado de la comunicación publicitaria.

Por esas razones el profesional que redacta los textos no puede confiar en su memoria y debe basarse en hechos, datos y cifras de probada fidelidad y totalmente comprobables ya que su responsabilidad como informador –porque es la “voz” autorizada y oficial del producto, la marca o el servicio del cual trata la pieza publicitaria.

Supone pues que hay que tener a mano fuentes de consulta de lo más variado y no se puede recurrir únicamente a Internet con una “miradita”, porque muchas veces lo consignado allí no es verdadero, está sesgado o resulta modificado a propósito; los libros “no comen” y aunque sea un poco más lento el método para obtener la información, es más seguro y fiable.

La data que se obtiene del mercado y los consumidores debe ser también corroborada y la que el cliente entregue, suponemos que es la correcta y con ella se puede trabajar confiadamente.

Es menester que el redactor sepa leer encuestas, sondeos y pueda interpretar estadística. Tal vez no lo necesitará a menudo pero siempre es bueno tener opinión propia porque se tiene acceso a información y se la entiende, que guiarse solamente por lo que otros opinan.

A veces parece que “hacer textos” es muy sencillo y que solo se requiere imaginación y una buena redacción, sin embargo se sorprendería el que mira desde afuera, el cúmulo de conocimientos que un profesional tiene y el trabajo que significa poner a punto ese textito tan simple.

Publicado en codigo.pe 14.10.2019.

DÍAS


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Los días pasaban como nubes en un cielo de verano: suaves, ingrávidos con esa paz del no pasar nada que no era rota por nada discordante, por nada que llamara su atención.

 

Francamente, se aburría y esperaba que sucediera algo que rompiera la monotonía, porque ser estatua no es fácil, cuando ni siquiera te cagan las palomas.

 

Imagen: threefeelings.com