LA NOTICIA NO ES EL PERRO


LA RELEVANCIA…

WASAPHUMOR


800px_COLOURBOX12076842.jpg

Examen de Orina:
Salga en ayuna a orinar al jardín,
Si se juntan la hormigas, diabetes.
Si se mea la Punta de los pies, próstata.
Si con el frío el humito del orín tiene olor asado, colesterol.
Si al sacudirlo, le duele la muñeca. Artrosis.
Si al volver al dormitorio llega con la tula afuera, alzheimer.

Imagen: http://www.colourbox.tk

OBSERVAR


OBSERVAR.png

Es algo que no solemos hacer; simplemente vemos y bastante por encima las cosas y es que es tanto lo que requiere nuestra atención a cada momento y la buena práctica de la observación que es bastante más que solamente “echar una miradita” se pierde en aras de una velocidad que finalmente no deja ni una huella en el conocimiento.

La capacidad de observar para luego comparar y sacar conclusiones o analizar lo observado es algo que el creativo publicitario debe adquirir y ejercitar para que sea un hábito que le permita realizar su trabajo, que se basa, principalmente en ella.

Muchas veces dicen que tal persona es alguien “muy fijón” y con eso están definiendo, aunque algo vulgarmente, a un observador; observar es una cualidad que se desarrolla y es bueno “sumergirse” en diferentes ambientes, vivir cantidad de experiencias que sirvan para conocer más el entorno propio y aquellos con los que se trabaja o se lo hará en el futuro.

La “exposición” del creativo publicitario y su capacidad de observación van a ir completando ese bagaje que es tan necesario para poder interpretar las actitudes de los diferentes públicos-objetivo y asegurarse que la comunicación sea la adecuada, el lenguaje usado el correcto.

Siempre repetiré que quien se dedica a la creación publicitaria debe utilizar a menudo el transporte público, hacer colas, recorrer mercados interactuando con vendedores y clientes; en general, no puede aislarse y simplemente mirar lo que pasa porque va a suceder eso: va a pasar, como ya lo dije, sin dejar ninguna huella. Las “burbujas” no pueden ser un hábitat porque impiden que realmente se interactúe y se pueda observar el entorno y los comportamientos con respecto a él.

¿Cómo se va a comunicar eficientemente si no se conoce a quién se está dirigiendo uno y cuál es el ambiente que lo rodea y frecuenta?

Publicado en codigo.pe 14.10.2019.

EL FLACO, LA RUFINA Y EL PESO


EL FLACO, LA RUFINA Y EL PESO.jpg

El “flaco” presumía de sabérselas todas y lo que no supiera se lo inventaba; resultaba insoportable porque siempre tenía una respuesta o alguna acotación que hacer.

 

Tenía que decir la última palabra usando una entonación que, según é, no dejaba lugar a dudas y quería poner el punto final en toda conversación en la que participara, arguyendo que lo asistía la razón.

Pero encontró la horma de su zapato, que se llamaba Rufina; enamorado, cedió al principio, fue callando poco a poco mientras asentía con la cabeza, para – finalmente- inmóvil y con la mirada fija, dejar de hacer acotaciones, de poner puntos finales y de reclamar razones.

 

Rufina fue su ruina porque era igual que él de alegosa, discutidora y terminante, pero veinte años más joven y con 100 kilos de peso.