VELITAS


Hay quienes creen que la publicidad lo puede todo; este tema lo he tratado montones de veces, pero me da la impresión que, a pesar de los evidentes fracasos (que se ocultan porque a nadie le gusta reconocerlos), no se aprende y existe esa especie de culto a la omnipotencia publicitaria, en el que se encienden velitas para que la deidad “P” sea propicia y mire con buenos ojos las intenciones…

Realmente, estamos ante un caso de “falso dios” que no sólo no hace milagros sino que depende totalmente de lo que el “devoto” haga y esto estará bien, será exitoso, en la medida en que se den los pasos necesarios para conseguirlo: no hay ningún misterio ni “magia” o “voluntad divina” que se pueda poner “a favor”.

La publicidad no puede “hacerlo todo” y tampoco es infalible, porque en su “acertar” entran en juego muchos factores que hay que saber manejar y la INFORMACIÓN sobre estos es vital; ninguna publicidad logrará su cometido comunicacional si es que no se atiende debidamente a los datos y señales que emiten estos factores.

No es cuestión de fe, suerte o azar favorable sino de previsión, datos, estudio y trabajo. Es más complicado que prender velitas, pero probadamente efectivo.

 

PUBLICADO en codigo.pe 30.9.2019.

Publicado por

manoloprofe

Comunicador y publicista desde 1969. Profesor universitario desde 1985. Analista y comunicador político desde 1990.