¡ERES UN SARDANÁPALO!


ERES UN SARDANÁPALO

Tendríamos seis años y me lo dijo en un recreo en el colegio, durante una de esas peleas verbales que tienen los niños antes de irse a las manos cuando el que pierde no encuentra qué decir.

 

Yo me quedé paralizado, sin saber qué decir ni cómo reaccionar, porque mi compañero de clase tenía fama de pegar duro y no era cosa de exponer mis anteojos a una pelea en la que acabarían rotos…

 

Supongo que mi silencio lo desarmó, pero se dio cuenta de que era el vencedor, entonces, cuando al rato le pregunté qué era un sardanápalo –porque a mí me sonaba a insecto de patas largas- me respondió muy ufano que su mamá se lo decía cuando él se portaba muy mal y ella se enojaba, o sea que tampoco sabía qué era un sardanápalo…

 

Pensé que si su mamá lo decía no podía ser una grosería, de pronto era el insecto ese que yo creía y la palabra pasó a formar parte de mi vocabulario infantil de insultos “blancos”, donde a la madre se le respetaba…

 

Me olvidé del incidente (y de la palabreja) pero años después, ya en una clase de Historia Universal, al profesor le oí decir  sardanápalo, entonces vino a mi memoria la escena del patio en  el recreo y busqué con la mirada a mi compañero que no se dio por aludido, porque supongo que la Historia Universal para él era lo que las matemáticas para mí: algo tan aburrido como chupar un clavo; el padre –porque el profesor era un jesuita- dijo que Sardanápalo (y ahora sí lo escribo con mayúscula) era una forma de llamar al rey asirio Asurbanipal (¡vaya con esos nombrecitos….!) y siguió la clase hablándonos de Asiria, sus reyes, sus conquistas y todo eso que para nosotros era otro mundo y sonaba a invento, pero resultaba que era Historia y entraba en lo que había que aprender para el examen mensual…

 

O sea que mi insecto se convirtió en un rey y el insulto de mi amigo adquirió en ese instante y sigue teniendo hasta ahora para mí, categoría histórica.

 

Eso sí, estoy seguro que su mamá no tenía idea de quién o qué era Sardanápalo porque claro, entonces Wikipedia ni se soñaba y las computadoras eran esas moles inmensas que ocupaban varias habitaciones y tenían menos memoria que un teléfono celular actual.

 

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