EL CUENTACUENTOS


EL CUENTACUENTOS

Siempre era una historia distinta y no importaba que se refiriera al mismo suceso o que fuese la misma persona a la que le había contado antes la otra historia.

 

Gozaba inventando historias y contándolas aunque fueran fabulaciones; decía a modo de explicación cuando se la pedían, que contar dos veces lo mismo era aburrido.

 

Algunos estaban sorprendidos al principio, al oír una versión distinta sobre lo que le había sucedido, contada por él mismo y trataban de entender pero movían la cabeza y se iban pensando que era muy raro que contara dos historias distintas para explicar lo mismo.

 

No le importaba; lo bueno eran las historias y se divertía urdiéndolas aunque algunos le llamaran mentiroso.

 

Imagen: sp.depositphotos.com

Anuncios