LITERAL


LITERAL

“Caminando se llega a Roma”, le decía su abuelo, pero nunca le preguntó cómo era Roma y el camino para caminar era largo, había que subir la montaña, cruzar el mar, pasar fronteras, comer, alojarse, cambiar de zapatos cada tanto…

 

A él nunca le gustó caminar mucho, no sabía nadar, no tenía pasaporte ni dinero y su talla de calzado nunca la encontraba en las tiendas.

 

Además, vivía en ese pueblo de la sierra del Perú y en el fondo… ¿para qué ir a Roma?

 

Imagen: http://www.blackhairstylecuts.com

Publicado por

manoloprofe

Comunicador y publicista desde 1969. Profesor universitario desde 1985. Analista y comunicador político desde 1990.