ESTRELLAS DE MENTIRA


ESTRELLAS DE MENTIRA

Los fuegos artificiales iluminaban el cielo y atronaban el aire en señal de que la fiesta estaba en el apogeo de su celebración; las flores resplandecientes y las cascadas de luz que se evaporaban en el negro de la noche acompañadas de un retumbo sordo, opacaban a las pocas estrellas de un cielo que no estaba acostumbrado a las novedades y que pasado un rato de los brillos blancos, verdes y rojos volvían a brillar tímida pero persistentemente, como diciendo que se podía confiar en ellas por las noches y que esas luminosidades eran ocasionales, pasajeras, como lo eran los hombres.

 

Imagen: jornadaonline.com