CUESTIÓN DE OLOR


CUESTIÓN DE OLOR

Era simpático, no le faltaba el dinero, honorable, compasivo y solidario; sin embargo nunca tuvo novia porque las chicas que conoció no asistieron a la segunda cita.

 

Vivió soltero, retraído y solo.

 

Cuando en la clínica exhaló su último suspiro, el médico que lo había operado miró a la enfermera, movió la cabeza y a través de su mascarilla dijo: “¡tenía mal aliento!”.

 

Imagen: xculapio.com

Publicado por

manoloprofe

Comunicador y publicista desde 1969. Profesor universitario desde 1985. Analista y comunicador político desde 1990.