NOCHE DE PESADILLAS


NOCHE DE PESADILLAS

El miedo hacía que de las paredes salieran monstruos amenazantes y que la ventana pareciera insegura, frágil, penetrable.

 

El miedo albergaba cocodrilos hambrientos debajo de la cama y proyectaba sombras maléficas en el techo.

 

El miedo convertía a la alfombra en arenas movedizas dispuestas a tragarse a quien osara poner un pie en ellas.

 

El miedo…

 

Su única protección, su amuleto, era la vieja frazada con la que se cubría la cabeza.

 

Imagen: supercurioso.com