LAS CUERDAS DE MI GUITARRA


LAS CUERDAS DE MI GUITARRA

Era dueño de un gato y aprendió a tocar la guitarra; tenía la edad de los grandes afectos y el aprendizaje rápido.

 

Un día escuchó que las cuerdas de violín, las que mejor sonaban, se hacían de tripas de gato.

 

Fue a mirar su guitarra por si acaso, porque las guitarras son primas de los violines y le pareció que las cuerdas eran de nylon, como el sedal de pescar de su tío Guillermo, pero más gruesas.

 

Un día su gato desapareció para no volver y él dejó de tocar la guitarra: nunca sabría si su gato había terminado como violín o guitarra, pero prefirió no tener más gatos y aprendió a tocar el saxofón que no tenía cuerdas recordatorias.

 

Imagen: http://www.condehermanos.com

 

Publicado por

manoloprofe

Comunicador y publicista desde 1969. Profesor universitario desde 1985. Analista y comunicador político desde 1990.