ALMA DE DIOS


ALMA DE DIOS

Era buena con todos, saludaba, daba las gracias, pedía permiso, siempre cedía el paso, iba a misa de siete cada mañana y de ocho los domingos, no tenía familiares conocidos y sí una edad incierta pero que por su parsimonia calculaban avanzada.

 

Lo que nadie sabía era de su pasado ni del amante que murió en su cama, lo que la hizo refugiarse en el pueblo y en el anonimato de ser buena para huir de sí misma; claro que eso fue en otro tiempo y en la ciudad.

Imagen: http://www.forocoches.com

Publicado por

manoloprofe

Comunicador y publicista desde 1969. Profesor universitario desde 1985. Analista y comunicador político desde 1990.