¿Qué tanto han cambiado el lenguaje y los símbolos en Venezuela desde la llegada del chavismo al poder?- por Leo Felipe Campos


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POST LARGO PERO QUE MERECE LEERSE Y GUARDAR PARA CONSULTAS E INFORMACIÓN.

EL LENGUAJE ES MÓVIL, CAMBIANTE Y ESOS METALENGUAJES, JERGAS O COMO QUIERA LLAMÁRSELES A VECES TIENEN MÍNIMA DURACIÓN PERO MÁXIMA PENETRACIÓN.

¡GRACIAS “vomiteunconejito.wordpress.com” Y LEO FELIPE CAMPOS!

MANOLO.

EL DUEÑO DE LA PELOTA O “NO ES EL AMOR AL CHANCHO…”


EL DUEÑO DE LA PELOTA

Fuera, escucho una vocecita chillona que, intuyo, pertenece a un niño que está hablando por el intercomunicador del edificio a un departamento al que ha llamado: “¿Aldo…? ¿Vas a bajar para jugar…?” “¿No puedes…? …silencio… “Entonces sal a la ventana y tírame tu pelota…

 

Aldo no bajará. Aldo es el dueño de la pelota y lo concreto es que al niño de la vocecita chillona le importa Aldo en cuanto a su condición de dueño de la pelota…; esto, me dirán, es común entre los niños, que privilegian siempre el juego y no es un asunto de egoísmo, que no es para preocuparse y que así son los chicos.

 

Sinceramente creo que los chicos aprenden a ser así porque están acostumbrados a que en el mundo de los adultos se es por lo que se tiene y se elige siempre al que tiene, especialmente si posee algo de lo que uno carece; “dime cuánto tienes y te diré quién eres” es la norma que parece regir las relaciones humanas, que indica subordinaciones y preeminencias, “situando” a unos y a otros, “ubicándolos”, poniéndolos “en su lugar”.

 

Resulta curioso que esa pequeña voz chillona, escuchada temprano en una mañana de verano me haya hecho reflexionar hasta el punto de sentarme a escribir esto y ustedes, si leen lo que publico en el blog, dirán “¡Si escribe sobre cualquier cosa…!”, o tal vez piensen que no tenía otro tema y lo de la llamada por el intercomunicador me pareció algo tan bueno como cualquiera…

 

Pasa que estos pequeños sucesos –debe ser que me ando metiendo en camisa de once varas- sumados a los años que tengo, hacen que mi prurito de observador se agudice e interprete lo que escucho y veo con una proyección mayor que la que de pronto tiene en realidad; sin embargo creo no equivocarme en este caso cuando veo en la actitud del chico a lo que los mayores evidencian casi rutinariamente en su día a día: el poder y el dinero (el dinero suele servir para ser usado en obtener más poder) son las dos constantes que parecer ser lo más importante en la vida…

 

“Conscientemente” se dice que no es así, pero vemos todo el tiempo ejemplos que nos dicen que eso podría ser cierto, por lo menos para algunos… ¡muchos!; y cuando leo sobre narcotraficantes que amasan fortunas gracias a miles de vidas que terminan como las partículas de caspa, sacudidas por incómodas a la vista de las solapas del saco porque lo afean, o cuando veo las cadenas de oro, anillos y pulseras del mismo metal que algún “cantante” de moda ostenta como muestra de su “éxito” o pienso en el delincuente que, hace tiempo ya, se hizo colocar un diente de oro que  tenía engarzado un brillante,  pequeñas cosas como la llamada por el intercomunicador hacen que mi pensamiento vaya a esa realidad que nos rodea y que a cada instante invade, victoriosamente peligrosa, aún aquellos lugares que parecían y considerábamos “seguros”.

 

Ya sé que suena pesimista esto que escribo, pero a veces pienso que el tango “Cambalache”, tiene una vigencia prodigiosamente tremenda.

 

Imagen: articulo.mercadolibre.com.mx