MILK SHAKE


MILK SHAKE

El milk shake de fresa estaba riquísimo y su imaginación vagó hacia las frutas, que rojas y apetitosamente vistosas crecían en un pradito, hasta el cual llegó un hombre que se puso a orinar desde el borde del sembrío sobre las matas de fresa; detuvo la succión que hacía pasar la mezcla líquida y fría por el sorbete de plástico traslúcido con rayitas rojas, recordando que su mamá siempre insistía en que lavaran las fresas antes de comerlas, porque “sabía” que las regaban con aguas servidas.

 

Dejó  casi entero el milk shake en el vaso, un poco asqueado y algo confundido por la pregunta: “¿Y si…?”, pagó y se fue; el mozo llevó el vaso y la servilleta usada a la cocina, tiró a la basura el sorbete y la servilleta, hizo un gesto bebiéndose luego íntegro el milk shake que le salía gratis y estaba riquísimo; en algún lugar, un hombre se cerraba la bragueta del pantalón después de orinar al borde de la carretera y regresaba aliviado a su camión de mudanzas para ir a la ciudad, porque tenía que entregar los muebles que llevaba.

 

Imagen: comobajarelcolesterolalto.com

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