EL VACÍO


EL VACÍO

Las pesadillas eran recurrentes y en ellas se veía caminando hacia el borde, mirando la inmensidad del abismo, abriendo los brazos y sintiendo que se acercaban para despertar aterrado cuando unas manos lo empujaban y caía…

 

Los días eran iguales y tenía que ir a desgana a la oficina con el café de la mañana flotándole en el vacío que sentía en su estómago.

Imagen: senderodelmago.blogspot.com

¡NOS ESTÁN CERCANDO!


NOS ESTÁN CERCANDO

Cuando éramos niños y jugábamos, nos veíamos atrincherados en el “Fuerte Apache” espiando entre la baranda a los enemigos imaginarios que siempre estaban armados, emplumados y galopaban montando veloces caballos manchados; eran decididos y feroces pero taimados, gritaban y se iban alineando peligrosamente a cierta, amenazante distancia, como diciendo “¡Estamos aquí! ¡Van a morir!”.

 

Han pasado los años y ya no estamos en el “Fuerte Apache” de nuestra niñez y sin embargo hoy, como ayer en nuestro juego, vemos que el enemigo nos rodea pero esta vez nos estamos jugando, de verdad, la vida.

 

Imagen: globedia.com

¡YO PRIMERO!


YO PRIMERO

En esa fuente inagotable que son los comentarios de los niños cuando juegan y gritan frente a mi ventana, el otro día uno decía repetidas veces: “¡Yo primero…!” o  “¡Prímer…!” queriendo ser el que tuviera la primera opción en el concierto infantil, lo que me llevó a pensar que este es un mal que el peruano común sufre y que se manifiesta desde que es pequeño: ser “el primero” es una especie de enfermedad maligna que lejos de producir el beneficio de tratar de ser el mejor, hace que ser el primero se convierta en una especie de derecho natural.

 

Siempre se quiere ser el primero: se coloca en ese lugar en la cola aunque sea el último en llegar y los demás protesten; quiere ser atendida primero en el puesto de mercado a pesar de que antes haya varias señoras esperando; invade el paso de cebra en la calle con su Automóvil, para salir veloz apenas la luz del semáforo cambie del color rojo al ámbar sin importarle nada; empuja a todos en el micro para bajar primero y si tiene algún cargo medianamente o muy importante, muestra un carnet en la puerta para pasar primero aunque haya gente que hace dos horas trata de ingresar…

 

El peruano quiere ser el primero, sin diferenciar esto de ser el mejor: no importa, total, tiene el mejor sitio en la platea del cine de los días, porque ser el primero es su privilegio y por si acaso, también serán de su propiedad el segundo, tercero y cuarto sitios, y si es que hubiera un quinto, también sería “suyo”; insisto que es algo que se aprende desde niños y supongo que es asunto de la contaminación ambiental o que la educación es algo tan pasado de moda que ya no se usa.

 

Imagenhttp://www.orientacionandujar.es

LAS CALÉNDULAS


LAS CALÉNDULAS

Repetía la frasecita “hasta las calendas griegas” siempre, sintiéndose importante; pero decía caléndulas en lugar de calendas y si también hubiera conocido la palabra, tal vez habría dicho calandrias.

 

Su excusa cuando le corrigieron fue que no sabía griego, pero resultó que tampoco conocía las flores: hablaba por hablar nomás.

 

Imagen: http://www.plantasparacurar.com

FUE AYER Y NO ME ACUERDO


La frase que es el título de una novela de Jaime Bayly, parece que es lo que ha dicho, entre otras cosas, el tocayo del novelista-periodista, señor Jaime Yoshiyama, en una entrevista telefónica que le hiciera en Miami, ayer para el programa “4° Poder” de América TV, Anuska Buenaluque.

 

Cuando el señor Yoshiyama habló sobre los fondos (en primera, USA $ 800,000) que como aporte para la campaña política del 2011 de la “Señora K” “alguien” puso y negó enfáticamente que procedieran de la hoy cuestionadísima y delictivamente confesa empresa brasileña Odebrecht, manifestando que fueron entregados a él “en secreto y efectivo”, al parecer en varias “armadas”  por don Juan Rassmuss Echecopar, multimillonario peruano de perfil absolutamente bajo con negocios principalmente en Chile y   en otros varios países entre ellos Perú y Paraguay.

 

El donante quería permanecer en secreto, anónimo, y su aporte tenía el objetivo de apostar por el modelo económico vigente en Perú, amenazado por las ideas del candidato Nacionalista, opositor a la “Señora K” en el año 2011, comandante EP (r) Ollanta Humala; nada extraño hasta aquí, sobre todo porque el financiamiento privado de partidos políticos, en el país, no es ilícito (por lo menos hasta ahora) y es una práctica común, peligrosa por el origen del dinero aportado, pero común…

 

Lo extraño es que el secreto ofrecido mediante palabra de honor por el señor Yoshiyama era tan secreto que ni la “Señora K”, ni los parientes más cercanos de los señores Rassmuss y Yoshiyama supieron nunca nada, hasta que muuuuuucho tiempo después, el “secretoguardante” decidió revelar el arcano y lo hizo nada menos que en la tele, por tele(fono) hablando en Miami, ciudad donde fue sometido a una operación ocular que le requiere no viajar y quedarse en el país de América del Norte…

 

Sobre el origen de ése dinero que sospechan “odebrechtiano” develó la incógnita y le pasó la pelota a un muerto: es que el señor Rassmuss, presunto aportante, ha fallecido.

 

¿Pero por qué esperó a que la “Señora K”, lideresa de su partido político, estuviera detenida (presa) con “prisión preventiva” – dictada por la Justicia- que dura 36 meses y ya hubiera pasado ya unas buenas (malas) semanas “a la sombra”? ¿Por qué esperar que estuvieran igualmente a la sombra varias personas y su propio sobrino tuviera “impedimento de salida del país”?

 

Sin duda su moral samurái le impedía revelar el secreto prometido y romper la palabra dada, pero el señor donante (de dinero) ya estaba muerto…;  claro, lo hizo, contó,  pero hay un pequeño detalle con el uso del tiempo y también con la afirmación de que recibió más plata del muerto, cuando este ya estaba… muerto, porque “lo acordaron antes” pero no recuerda el monto.

 

Toda esta historia tiene gran cantidad de actores, de capítulos, de tramas y sub tramas; está llena  de notas a pie de página y no se conoce el índice que reúna los capítulos al parecer innumerables.

 

Recuerdos abundantes, pero con algún faltante: como que no cuadra, como parece que tampoco cuadran las cuentas que son materia de esta historia; algo así como “las cuentas del Gran Capitán”.

Imagen: solonoticia.com