“SANTOS”


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Que los tiempos han cambiado es un tópico bien manido, pero encuentro oportunidad de volverlo a citar a propósito de las fiestas infantiles que seguramente se celebrarán este sábado o domingo en el condominio donde vivimos que es inmenso…

 

Recuerdo haber escrito algo hace tiempo sobre esto pero no está demás ahora que Yola Polastri (ese símbolo de una infancia que ya no me tocó personalmente, supongo que por viejo) está fuera de peligro, recordar que el bullicio siempre ha sido una constante pero que lo que cambió, además de los chicos, es la forma.

 

Antes, prácticamente todas las celebraciones cumpleañeras infantiles se tenían en casa: los amigos venían vestidos y peinados casi siempre llevando algún regalo que sus mamás (“las tías”, de cariño, no como ahora que significa “viejas”) habían comprado y envuelto primorosamente para que el entusiasmo infantil rompiera sin piedad el envoltorio para, por ejemplo, descubrir con sorpresa un “Tinker Toy” (juguete para armar fantasías con piezas de madera, antepasado del muy famoso “Lego”) o un libro con historias e ilustraciones lindas, intuido como tal por el paquete y quien lo regalaba…

 

A veces, si la plata alcanzaba, había “cine en casa” con cortos y pequeñas películas de dibujos animados o quizá de vaqueros e indios, alquiladas, lo mismo que el proyector de 16mm y el ecran que se desenrollaba bien sujeto a un trípode; de rigor eran los sanguchitos preparados usando pan de molde y petipán con rellenos de queso y de jamón, algunas butifarras de jamón del país con cebolla y lechuga, gelatina de colores y sabores variados: roja amarilla y verde en vasitos de plástico blanco, caramelos “de pera” amarillos con rojo, alfajores pequeñitos los unos de maicena, con azúcar en polvo, rellenos de dulce manjarblanco y otros chatos, que  siempre escondían la miel en su interior; por supuesto, la torta con velitas sin la cual el santo no era santo y si quieren tomar ahí hay chicha morada, de “a verdad”, no de sobre.

 

Con cine, golosinas y algún juego más o menos tranquilo, “invadíamos” la sala, el comedor, a veces la cocina y ni se nos ocurría ir más allá del baño; después se hacía tarde, se iban los invitados, se quedaban los “grandes”, la fiesta se acababa y llenos de regalos soñábamos que el lunes iríamos al cole llevando algo nuevo para enseñar a todos.

 

Después, las fiestas (con la ayuda de Yola y sus imitadoras) pasaron a tener shows en vivo, con música, con canciones y bailes, con juegos y con premios; a veces un payaso o un mago, los infaltables sanguchitos, la torta, una gaseosas reemplazando a la chicha, gelatina en vasito y a veces una piñata que colgada en la sala resistía a los golpes dados con un “tronco” de plástico hasta que se rompía derramando paquetes chiquititos de galletas, bolsas en miniatura de gomitas o caramelos de limón, unos pocos juguetes baratones, pica-pica y tal vez algún par de juguetes “de los caros”, comprados en la locería de la cuadra.

 

Ahora, por lo que escucho desde el escritorio, las fiestas “infantiles” a la que asisten grandes y hay cerveza, tiene música, “animadoras” que organizan bailes y concursos, cantan y hacen cantar el “happy birthday” y reparten “sorpresas” que contienen un juguete de plástico, algunos caramelos, unas galletas y para de contar; al terminar los “grandes” que vinieron al “santo” se va, todos se van, porque la reunión termina y hay que dejar el local alquilado para que haya otra fiesta la semana que viene…

 

Me olvidaba mencionar que hay celebraciones en Kentucky Fried Chicken (como las que “antes” se hacían en “El Rancho”) con cajitas felices, un pedazo de torta también en su caja, servilletas, gaseosas y juegos infantiles de esconderse entre pelotas de plástico, dejarse deslizar por un tubo o imaginarse al mando de una nave espacial…

Han cambiado los tiempos y las celebraciones de cumpleaños; no sé por qué pero a mí me parece que se ha perdido un poco de magia y fantasía, supongo que es un signo y que lo que aquí narro recordando, no solo es “retro” sino que ha pasado de moda y ya no hay “santos” como los que antes había.

 

 

Imagen: http://www.imagui.com

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