ESE DULCE SABOR DE LA NIÑEZ


ESE DULCE SABOR DE LA NIÑEZ

“¡Lo tengo en la punta de la lengua!” dijo refiriéndose a eso que estaba seguro de saber y que rondaba por alguna parte de su cerebro…

 

Era la respuesta a la pregunta “¿dulce peruano tradicional?” que no fue mazamorra morada; ERA dulce y casi lo sentía en la punta de la lengua, allí donde están principalmente las papilas gustativas que reconocen lo dulce y transmiten esa “primera probadita” que provoca comer luego una cucharada tras otra para que las demás papilas “dulcíferas”, las de los costados de la lengua y las que están atrás entren en una orgía de sabor.

 

“¡Manjarblanco!”, acertó por fin y se vio por un instante, niño en la cocina, rebañando con la cuchara el tazón donde su mamá depositaba el manjarblanco hecho con la receta ancestral de los limeños.

 

Imagen: wikipedia