DESTRUCCIÓN


DESTRUCCIÓN

Había olvidado agravios, rencores, malos momentos, enojos, traiciones, odios, hasta malas palabras.

 

Lo malo es que también se perdieron en la niebla los rostros, los nombres, los afectos, el cariño, el dolor y el llanto viejo, así como las alegrías suaves, las risas y los recuerdos que le habían acompañado siempre, como el primer beso, la fantástica puesta de sol de un domingo específico, las primeras palabras de su hija y la vez que la jalaron en matemáticas.

 

El Alzheimer la destruiría minuciosa y lentamente hasta que fuera un saco de huesos animado por una sonrisa incomprensible y boba.

 

Imagen: http://www.infocatolica.com

Publicado por

manoloprofe

Comunicador y publicista desde 1969. Profesor universitario desde 1985. Analista y comunicador político desde 1990.

6 comentarios en “DESTRUCCIÓN”

  1. Mira tú…. ¡Mil perdones! Eres la primera Saricarmen que conozco (ya está añadido al diccionario de la computadora y nunca más será resaltado, subrayado en rojo). Tuve una buena amiga en la adolescencia que se llamaba Sara, “Sarita” y tengo un relato sobre ella publicado en mi libro “El Pasado se Avecina”… 🙂 🙂

  2. Pues, verás, como soy antigua… Por ese entonces se estilaba poner nombres compuestos; me pusieron Sara del Carmen, pero siempre en mi familia me dijeron Saricarmen…

  3. Yo también soy “antiguo” y mi segundo nombre es María, lo que me valió muchas bromas en el colegio, de chico, hasta que se aburrieron de fastidiar o resultó que llamarme Manolo era más corto…. 🙂 🙂

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