EL TÍO


EL TÍO

El niño le decía “tío Ávaro” en vez de tío Álvaro; todos se reían y pensaban que el chiquitín decía lo que ellos no se atrevían;  por más que su mamá le corregía, era imposible para él pronunciar bien: ponía el acento en la característica mayor de su tío.

Imagen: kidshealth.org (editada).