CAVIAR* Y CURIOSOS


CAVIAR Y CURIOSOS

Odiaba a los “caviares”, esos ociosos altaneros, rojos, rojitos o rojetes que se paseaban con impunidad, zurdos aunque fueran diestros (no hábiles ni de derecha, sino de manos); los detestaba con toda el alma y ponía su habilidad de hacker para infiltrar sus páginas web con mensajes y dibujitos denigrantes o para intervenir en las redes sociales oculto por anonimatos encubridores o nombres inventados.

 

Un día decidió que enviaría un “troyano” destructor disfrazado de video que interesara al enemigo y que hiciera efecto retardado, letal, para borrar memorias;

Lo preparó con cuidado sumo, disfrutando el trabajo y cuando estuvo a punto, listo, lo envió a ciertas direcciones seleccionadas de antemano, sabiendo que el virus mortal se esparciría entre la maldita caviarada.

 

El domingo, almorzando en la casa de su madre, era el hablador de siempre; entre masticada y masticada su hermana comentó que había recibido un mensaje conteniendo un video, que parecía “rojillo” y se rió; él dijo que seguro era basura y que quién se lo habría enviado, que mejor no lo abriera; ella le dijo que se lo había mandado su amiga Fiorella,  ya lo había visto y en realidad le parecía una tontera, un chiste político.

 

El hacker se calló y un poco que se le quitó el hambre; era como los toros que embisten al ver un trapo rojo pero no sabía que les atrae e irrita el movimiento y no el color.

 

*Caviar: huevas del esturión; por extensión, coloquial y despectivamente, en el Perú se les llama así a las personas de ideas de izquierda, preferentemente de buena posición social o que en su vida privada no “siguen sus ideas”.

 

Imagen: http://www.cnn.com

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