IDEA


IDEA

Los chicos alborotaban jugando, hasta que su fantasía se detuvo y quedaron callados, pensando…

 

De pronto uno gritó: “¡Tengo una idea!”, pero nadie le hizo caso; volvió a gritarlo porque tal vez no lo habían oído y un chico, que se llamaba Franco, le dijo: “Lo que pasa es que tus ideas son una mierda”.