EL LUGAR IDEAL


EL LUGAR IDEAL

Nadie creía en él.

Tildaban de locuras sus ideas y se reían de sus construcciones.

Trabajaba pacientemente y no hacía caso de las risas ni de las habladurías, probaba y desechaba sin cansarse; “¿por qué no haces algo práctico?” le decían.

 

Prefirió irse y no volvieron a saber de él: se fue con su sueño a otra parte, precisamente a la ciudad de los sueños, donde todo es posible.

 

 

Imagen: lorcaelbauldelaspalabras.blogspot.com.es

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