¡QUÉ TAL VOZ!


QUÉ TAL VOZ

De bebé chillaba hasta desesperar y todos decían de ella: “¡Qué tal voz!”; de niña pastoreaba ovejas y su voz agudísima asustaba al rebaño completo y espantaba a los pájaros.

 

Estando en el colegio, en los recreos, gritaba alto y sostenido, tanto que las maestras decían entre ellas: “¡Qué tal voz!” y sus compañeros la llamaban “voz de pito”; aprendió a cantar y fácilmente dominó el llegar a las notas más altas y a extender su sonido.

 

Hizo carrera como soprano de coloratura, primero en el folklore y después en la lírica: los críticos y el público aclamaban su voz extraordinaria; asombró al mundo con escalas vocales imposibles y se enamoró perdidamente de un tenor: se casaron después de un noviazgo turbulento, con una sola condición puesta por él: no cantaría más, porque en realidad lo que él no quería era que ella le hiciera competencia.

 

Imagen: http://www.dibujosa.com