PREMEDITACIÓN, INIMPUTABLE,IRRESPONSABLE, FUERA DE SUS CABALES, OBNUBILADO…


PREMEDITACIÓN...

Son palabras que hace muy poquito han aparecido en prácticamente todos los medios dando o comentando la trágica noticia del atentado contra una joven mujer en un bus de servicio público a la que un sujeto le roció gasolina y prendió fuego, hiriendo de la misma manera a otros pasajeros del vehículo, para escapar luego en medio de la confusión generada.

 

La policía detuvo a un sospechoso al que todo parece señalar como el autor aunque él lo niegue; los detalles de este repudiable suceso han sido dados en extenso y no creo que deba abundar aquí con su mención que a fuerza de repetir puede tornarse en morbosa.

 

Se ha dicho que es un loco el autor, un insano mental, alguien inimputable legalmente; que su irresponsabilidad sería fruto de un desorden o enfermedad mental, que “no estaba en sus cabales” y mucho más: sin embargo no me parece que nada de esto sea cierto cuando su acto criminal demuestra una premeditación (subió en el mismo bus que la víctima, llevaba combustible en un envase y fósforos) que no es propia de situaciones de enfermedad mental; por desgracia se tiende a acusar de locura un acto de esta naturaleza lo que da pie para que el perpetrador intente acogerse a una enfermedad que lo hace irresponsable de sus actos, los que no pueden ser tipificados como delito.

Posiblemente, si aceptara su autoría, el imputado declarará haber estado “obnubilado” -que es un estado de conciencia en el que la capacidad de vigilancia de una persona está disminuida- por algo como los celos, a modo de evasión de su responsabilidad…

 

El hecho, terrible y lamentable, demuestra crudamente que la sociedad mira, se espanta, comenta pero no parece tomar ninguna acción salvo esporádicas intervenciones eficaces de la policía que no sea la protesta; ¿es que instituciones como el poder judicial no están hechas para velar por el ciudadano y asegurarle protección frente a hechos como estos? ¿Se espera que se asesine a alguien para actuar?

 

A ver si un doloroso remezón como este hace que desaparezca este letargo peligroso y yo diría que culpable, aunque lo que sucede con Arlette Contreras…

 

 

Imagen: altavoz.pe; fuente: Jackeline Fowks/Twitter