PROBLEMA


PROBLEMA

Pronunciaba la “ere” como “ede” y la “erre” como “ege”: de niño se reían de él porque además apellidaba Gutiérrez y como pasaba vergüenzas, con el tiempo trató de evitar infructuosamente las palabras que tuvieran la doble “r”: con la “r” sola se esforzaba bastante, pero no podía pronunciar “ferrocarril” aunque tampoco “rosa” como todos lo hacían; le decían “el francés” y con ese apodo había crecido.

 

El francés” estudió en la universidad, postuló al cuerpo diplomático y sufriendo por sus “edes” y “eges” empezó a trabajar; eso sí, evitó como pudo que lo destinaran a ciudades que empezaban con “R” o tuvieran una “r” en el nombre, por si acaso; no ascendió  y lo pasó fatal cuando estando en España, lo llevaron a Tarragona; bueno, Madrid también fue un problema.

 

 

 

Imagen: http://www.bbc.co.uk

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