CACERÍA DE PATOS


CACERÍA DE PATOS

El cazador estaba escondido entre los juncos mirando atentamente al cielo para ver si veía patos, tenía la escopeta lista y su instinto le decía que había patos cerca; de pronto, los juncos se movieron y apareció uno: “Perdón, ¿busca a alguien…?” dijo el pato con una voz que inmediatamente le pareció idéntica a la del Pato Donald, el de los dibujos animados; se sorprendió al ver un pato que hablara  y él, mudo por la impresión, abrió mucho los ojos, pensando que no podía ser…

 

“¿Es mudo o no quiere contestarme…?” volvió a preguntar el pato, que tan tranquilo flotaba en el agua, entre los juncos, pero el cazador estaba demasiado, no sé si asustado es la palabra, a pesar de empuñar una escopeta de dos cañones; el pato ladeó la cabeza y dijo:” ¿Es eso una escopeta…? Con una de esas mataron a mi madre, a mi padre a tres tíos carnales, y a dos vecinos que salieron a volar con ellos… ¿Fue usted?

 

El cazador, anonadado no pudo decir nada y el pato lo miró con un ojo, ladeando otra vez la cabeza que sacudió después y desapareció flotando hasta no ser sino un movimiento de las plantas.

 

Esa noche, en el bar, sus amigos le preguntaban al cazador que se llamaba Artemio, por su fortuna en excursión de la mañana y él, mirando fijamente su segunda cerveza respondió: “Nadies pueden matar al pato Donald”.

 

Imagen: http://www.elcotodecaza.com