TETÉ.


 

TETÉ Y YO

No pensé escribir esto, pero es que mi hermana Teté ha fallecido ayer; a los 85 años y días antes de su cumpleaños ochenta y seis, fue a reunirse con Jorge, el amor de su vida, con nuestros papás y hermanos.

 

Tengo pena porque no volveré a escuchar su risa, salvo en mi memoria, pero sé que lo único que hizo fue tomar el camino; voy a extrañarla y como ella tenía quince años cuando nací, para mí los va a tener siempre.

 

Adiós hermana, ya no podremos hablar por teléfono los miércoles y los domingos a las nueve de la maña, pero sé que estás bien; saluda a todos y diles que cuando me toque voy a estar por allí, para que no nos separemos más.