VOLAR.


 

HOMBRE VOLANDO

Volaba.

Graciosamente surcaba el aire y debajo veía el paisaje que dibujaban caminos, granjas y campos de sembrío.

 

Volaba.

Podía sentir el viento contra su rostro y traspasar las nubes que eran como de algodón incorpóreo.

 

De pronto, en pleno vuelo, sintió que perdía el impulso.

Cayó de la cama al piso y  despertó asustado.

 

Comprendió al rato que el suelo no era el cielo y que los mejores sueños pueden estrellarse con la realidad, aunque esta esté alfombrada.