EL PINTOR DE IMPOSIBLES.


 

TUBOS PINTURA

Los colores eran su obsesión; pintaba de día y no de noche porque la luz eléctrica distorsionaba su manera de verlos: no eran tan colores algunos y otros lo eran mucho.

 

Azules, rojos, amarillos, negros, verdes y violetas danzaban en sus cuadros y hablaban solo para él; cantaban los colores.

 

Confesó que nunca la tristeza se había dejado retratar hasta que una noche llegó para quedarse y desde entonces entró el silencio y callaron las voces y la música; sus días fueron noche y la luz se volvió oscuridad.

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