EL TRISTEMENTE CÉLEBRE.


caín

Entró en la Historia de un modo que ni siquiera pudo imaginar.

 

Se le recuerda en títulos de novelas, apodos, todo tipo de dichos populares y han sido pocas las veces que un recién nacido lleve su nombre.

 

Es que llamarse Caín no es muy recomendable.

Anuncios

Publicado por

manoloprofe

Comunicador y publicista desde 1969. Profesor universitario desde 1985. Analista y comunicador político desde 1990.

22 comentarios sobre “EL TRISTEMENTE CÉLEBRE.”

      1. No le pasó nada, solamente lo expatriaron. Te da una idea porque los eskimales hacen lo mismo con los asesinos, los aislan de la sociedad o los expulsan. Miauuuuu….

      2. Mató a su hermano en un “arrebato de celos”, pero lo mató.
        La segunda oportunidad está, pero el estigma persiste. Un asesino siempre será un asesino y reconocido como tal; aunque se arrepienta.

      3. Manolo, hay asesinos con licencia que hasta son elogiados. Ve a Ríos Mont, sigue vivo y Pinochet murió en palacios de oro, Están vivos y libres los que ordenaron el asesinato de los normalistas en México… ejemplos sobran.

      4. Pero siempre serán asesinos. Estarán libres, algunos los elogiarán (los seguidores del asesino, tan culpables como él), morirán en palacios de oro, pero el oro no compra la real inocencia y los ejemplos que hay son las excepciones que confirman la regla, porque NO TODOS somos asesinos.

      5. Precisamente, por no ponerse “intenso” (¿tenso?) es que existen los asesinos que pululan por el mundo.
        Al final, un infarto al corazón se produce porque este no recibe suficiente oxígeno y yo creo que tengo reserva todavía…
        La calma no se contradice con la indignación, creo. 🙂 🙂 Le preguntaré a Pierce si piensa igual. 🙂 🙂 🙂

      6. Como vos mismo lo están diciendo, existen asesinos desde el génesis, potencialmente muchos son asesinos… calma no se contradice con indignación. Pero ya no pienses más en eso, habla con Pierce él te dirà que no es sabio pensar mucho en eso. 🙂

      7. Pierce está muy bien, claro que viejita, sin un colmillo y comiendo comida especial suavecita. Engreída como siempre. Te manda un ¡miau! afectuoso, con frotadita de cabeza en las piernas… 🙂 🙂

  1. Con ustedes conversando y disfrutando, hasta Caín me parece un nombre más digno, de llevar un asesino. Todavía existen los nombres como condenas.
    Abrazos..

    1. G. Caín era el seudónimo de Guillermo Cabrera Infante, gran narrador cubano que es delicioso y duro de leer. “Tres tristes tigres”, “Vista del amanecer desde el trópico” y un sinfín más. Desde críticas de cine (ahí usaba el alias y están reunidas en “Un oficio del siglo XX”) hasta relatos policiales. Grande de veras. 🙂

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s