MUERTO IMPORTANTE.


FLORES

El ataúd, cubierto con la bandera, contenía al muerto importante  y a su alrededor los arreglos florales impregnaban el aire con ese peculiar olor que se suele asociar a la muerte.

 

Largas filas de personas pasaban para darle el adiós último: algunas lloraban, mientras otras, circunspectas, dejaban, al salir, una tarjeta de visita doblada en la bandeja de plata que estaba colocada, cerca, en una mesa.

 

El anuncio de la muerte del importante corrió como reguero de pólvora y hubo manifestaciones que la policía dispersó a su manera.

 

El ataúd estaba cerrado y por supuesto se especuló porque un infarto mortal no requiere tal precaución: tal vez lo mataron y no querían que se le viera la cara. Se abrieron investigaciones y finalmente no se supo nada, pero el fiscal del caso desapareció.

 

 

Anuncios