DESPARAMPAMPÍNGULIS.


gato-asombrado

Una palabra sonora en realidad que para mí siempre estuvo asociada a lo grande. “¡Es el desparampampíngulis…! quería decir algo como el “no va más”. Definitivamente inventada, puedo tratar de seguir su huella hasta mi adolescencia y quizá la escuché de alguno de los amigos; de pronto, si alguno de ellos lee este post, la recuerda…

 

Debería, estoy seguro, escribirla entre admiraciones, pero su contundencia me parece que las hace obvias. Tal vez la puedo imaginar entre signos de interrogación al preguntar por ella.

 

Podrá parecer ocioso el ejercicio, pero me gusta jugar con las palabras y no es la primera vez que en este blog me ocupo de ellas; sobre todo de las raras, de las que no se usan, de aquellas a veces olvidadas o arcaicas.

 

No soy, ni mucho menos, un especialista, pero sí me gusta jugar con las palabras; buscar significados y a veces para ello, hacer una especie de arqueología, porque me siento muy feliz, como debe sentirse el arqueólogo cuando encuentra una pieza a la que le quita la tierra que la cubre y la encuentra en principio, hermosa.

 

Las palabras para mí son esas pequeñas maravillas que le dan nombre a todo y brillan siempre con luz propia.