MÚSICA LA DE MI TIEMPO


TOCADISCOS

 ¡Eso no es música!” dijo y apagó de un manotazo el reproductor de CD´s que sonaba a todo volumen.

El muchacho lo miró y retrucó: “¿Entonces qué es música para ti…?” Furibundo se fue del cuarto y por un instante recordó a su padre, rompiendo su disco preferido; ése que ya se había gastado de tanto tocarlo en la vieja radiola y diciendo que estaba harto de oír porquerías.

Dudó un instante y volvió sobre sus pasos: “Discúlpame, lo que pasa es que no entiendo cómo te puede gustar eso…

Eran justo las palabras que le hubiera gustado oír a su padre luego de romper el disco. Pero nunca las dijo y él en vez de aprender bien a tocar la guitarra, aprendió a manejar el camión.