MAL PRECEDENTE (MAL, PRESIDENTE)


Pulgar-abajo

La decisión de denunciar a un equipo periodístico del canal 5 de televisión, liderado por Rosana Cueva por un delito que está tipificado como traición a la Patria por parte del Ministerio de Defensa, me parece a todas luces un funesto precedente en contra de la libertad de prensa, o por decir lo menos, una tontería.

Voces de todas partes se han alzado condenando este hecho, que en realidad lo que hizo fue destapar algo que era turbio en los manejos de dinero por parte de las Fuerzas Armadas, en el VRAEM.

Resulta que un sello de “SECRETO” convierte a lo que esté sellado en un arcano y quien lo dé a conocer, es pasible de una sanción. Entiendo que esto rige para lo oficial, pero no para el ciudadano común y corriente que no ha jurado guardar secreto alguno, por más sellos que el documento tenga. Y creo que los periodistas son ciudadanos comunes y corrientes, con una profesión destinada a informar.

Si hay un tema secreto y oficial, este no puede de ninguna manera ser revelado por quienes sí están obligados a mantenerlo y creo que eso no pasó, porque el equipo periodístico ahora denunciado, tuvo acceso consentido, oficialmente,  a los documentos y que yo sepa ni siquiera se les advirtió que revelaran la información. Entonces, el argumento del Ministerio de Defensa acerca de que ponían en “peligro” la seguridad de personal y de la Nación entera, no tiene mayor sustento.

Además, digo yo ¿por qué si son “secretos” figuran en esos papeles nombres de personas y “planes” que pueden desbaratarse con su publicación? No me digan, por favor que algo que es mostrado oficialmente (o por lo menos por alguien que tiene un cargo oficial) a un medio de comunicación, se hace para que este no haga su trabajo. ¿Es que creen en un “off the record” y confían que no se divulgará? Si era un verdadero secreto, no debían haber mostrado ni dicho nada o advertir antes, que había personas y planes involucrados que estaban en peligro si eso era sabido por quienes se supone son el “enemigo” (los narcotraficantes lo son y los senderistas también, aunque me queda claro que el tema este es más de narcos que de terrucos). Repito: nada de eso ocurrió.

Entonces ¿qué hay detrás?

Mucho se ha dicho y ha intervenido mucha gente e instituciones. Sin embargo, a pesar de un intento de aminorar el término “traición a la Patria”, el Ministerio de Defensa ha manifestado que no retrocederá en su demanda de acusación. ¿No resulta extraño que se invoque un delito cuando lo que se está tratando de sacar a la luz es un delito? No sé si se trate de una “venganza del gobierno” como se ha dicho, por ciertas revelaciones de tipo político del noticiero que la periodista Cueva personifica. Lo que sí sé, es que el Ministerio de Defensa, con su Ministro y Procuradora incluidos, responden en última instancia al Presidente de la República.

Mal, señor Presidente, porque una vez más parecen ganar el hígado o el miedo. Ambos, creo, son muy malos consejeros.