LISURAS


 

LISURAS 

Era un niño formal, que tenía algunos tics y decía lisuras.

De pronto se desencadenaba un torrente de palabras obscenas, abría y cerraba los ojos y movía la cabeza de un lado a otro.

No tenía la edad suficiente para poseer lo que su abuela llamaba “un lenguaje de carretero” y los tics eran atribuidos a las más diversas causas. Su madre lo llevó a un médico y le contó la razón de su visita. El doctor anotó cuidadosamente y le preguntó al niño que lo miraba, cuál era su nombre. “Juan” dijo y una serie de palabrotas siguieron, junto con movimientos de cabeza repetidos y un parpadear intenso.

El galeno dijo a la madre que Juan tenía el síndrome de Tourette y que lo mejor era – apuntó en un papel de receta- que lo viera un psicólogo para que iniciara el tratamiento. Le explicó que en nada afectaba esto a la inteligencia del niño y que era cuestión de tiempo y tratamiento, que llamara al teléfono que le daba.

Cuando llegaron a la casa, la abuela preguntó cómo les había ido… La madre contestó: “Dice que tiene algo de Turet; que lo vea un psicólogo y que lo demás está bien…”.

La abuela no dijo nada, pero pensó que a su nieto no le convenía ver tanto programa de televisión donde se decían de todo y seguro que hasta lisuras.

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Publicado por

manoloprofe

Comunicador y publicista desde 1969. Profesor universitario desde 1985. Analista y comunicador político desde 1990.

4 comentarios sobre “LISURAS”

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