VIVIR RECORDANDO Y RECORDAR VIVIR


Proyector-cine

 Todo tiempo pasado fue mejor” y la máquina de los recuerdos se echa a funcionar, proyectando en el ecran imágenes de la panadería y sus delicias de las doce del día olorosas a niñez; la vitrina llena de figuritas y pequeños “mementos” guardados amorosa y pacientemente para exhibir pedacitos de historia; la bicicleta azul con sus frenos gastados, presta a llevarlo a uno calle abajo; los enamorados de la Costanera, abrazados, mirando como el sol se baña en el océano; el ruidoso tranvía que con su ojo ciclópeo llevaba por las noches el cansancio al descanso; la paleta del helado de lúcuma, con su sabor opaco y sin embargo alegre; los charcos que dejaba la lluvia en el patio del colegio en los días de julio…

Recordar es vivir, pero para poder tener unos cuantos recuerdos hay que haberlos vivido.