NAVEGACIÓN


MAR 2

El barco se ha despegado de la costa, han pasado las horas y flota en medio de una calma chicha.

Pasarán los días y los meses; el tiempo será una especie de soga que enrollada, se desenvuelve. Si el mar, el buen Dios y el tiempo lo quieren, llegarán a puerto. A un puerto desconocido para él, viajero de mares pequeños, en una tierra que se está estrenando y ofrece de todo para el que quiera tomarlo.

Comprobará después que es diferente querer de poder, cuando las montañas y el frío se interpongan entre él, su gente y los sueños. Esto será antes de enfrentarse a una monstruosidad verde exuberante, alimañas, insectos innombrables y fiebres que no cesan y convierten el cuerpo en un dolor ardiente.

Eso será después. Ahora navega con rumbo a la esperanza. Y sonríe, acomodándose la espada de la que nunca se desprende.