EL PRÓXIMO DOMINGO


MAR DE NUBES.

Eran amigos y compañeros de colegio. Vivían a unas tres cuadras de distancia. Esa mañana, temprano, sonó el timbre de la casa y lo invitó a acompañarlo. Volaría en su avioneta, pero era domingo y él había quedado en ir a casa de su enamorada para el almuerzo semanal y sintió que no podía faltar.

-“Otra vez será; ¡me comprometo para el próximo domingo próximo…!

Se despidieron y él se fue en el VW escarabajo blanco-crema, hasta la avenida Brasil, donde lo esperaban conversación, cariño, el delicioso almuerzo preparado especialmente porque no comía verduras, café y sobremesa larga con su enamorada y los futuros suegros. Las horas pasaron rápidamente, como pasan cuando uno está contento; ya anochecía cuando se despidieron. Al subir al VW, giró la llave y encendió el motor. Se dio tiempo para poner la radio y enfiló por la avenida mientras las luces de la calle se encendían. De pronto, la música que sonaba dio paso a una voz: “¡Flash! Identificado el piloto de la avioneta que se estrelló hoy día: se trata de Eduardo Balta Marcenaro, quien fue hallado muerto…

Incrédulo, detuvo el carro y se quedó helado; no podía asimilar la noticia. Luego, manejó despacito hasta Barranco, llorando todo el camino.