ZAVALITA


CIGARRILLO APAGADO

 Era trompeador, bajito y resolvía sus peleas con un cabezazo veloz, lanzado a la cara del contrincante. En realidad, era un tipo normal, con mujer e hijos que vivían cerca de casa en Barranco, porque él se había ido. No recuerdo bien si su apodo le venía por la novela de Mario Vargas Llosa o porque Zavala era su apellido y tenía corta estatura. Lo más probable era esto, pero siempre se fantasea.

Una noche, me parece que la de año nuevo, Zavalita se ató una soga al cuello, la aseguró no sé si en un poste y se lanzó al barranco. Como en una bruma ha regresado a mi memoria su sonrisa de saludo cuando vivía en el barrio y nuestros encuentros fugaces en la bodega de la esquina. Ahora pienso que Zavalita, el trompeador de barrio, le llevó la noticia de su suicidio a Zavalita, el periodista de “La Crónica”.

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Publicado por

manoloprofe

Comunicador y publicista desde 1969. Profesor universitario desde 1985. Analista y comunicador político desde 1990.

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