GRACIAS A LOS VALIENTES


TECLEANDO
Cuando leo blogs escritos por personas con una enfermedad grave que se animan a escribir y a contarles a los demás lo que hacen para superar miedos y vencer compasiones, me doy cuenta de lo valioso que resulta esto de poder lanzar mensajes que floten en el ciberespacio, sabiendo que alguien los leerá. Sabiendo que de alguna manera hay ojos amigos y respuestas que el bloguero recibe como un premio.
Son premios a la valentía y a la constancia, al no querer dejar de dar pelea nunca, a la no rendición. Son premios a esas ganas que se traducen en palabras. Premios, que como la música, llegan hasta lo más profundo.
Cuando leo blogs que a pesar de todos los pesares mantienen encendida la llama, es cuando comprendo que todo depende de uno mismo; de cuánto esté dispuesto a aceptar y como tome lo que puede no tener ningún remedio físico.
Sepan, por favor, que desde este lugar pequeñito y perdido en la Red, mi admiración por los que verdaderamente son realistas y piden lo imposible, es inmensa. Gracias por el ejemplo. Por las palabras dichas, por los esfuerzos puestos. Gracias porque el mundo es mejor gracias a sus mensajes.