NECESARIA ACLARACIÓN


Una llamada por teléfono me alertó sobre lo que podría ser un error involuntario mío.
El post anterior, “AMIGOS” está publicado originalmente en “EL FOTONAUTA”, blog que sigo diariamente y me tiene atrapado en su belleza gráfica y en su realista, a veces ruda pero siempre cautivadora prosa. Posteé el texto “AMIGOS” porque me pareció importante compartirlo con quienes hacen el favor de leerme. Pido disculpas si no fui lo suficientemente claro al declarar la autoría, pero mis ganas de compartir, seguramente, jugaron en mi contra.
Lo único que puedo agregar, es que “EL FOTONAUTA” es de lectura obligatoria.

ESCUCHAR


oir

A veces se prefiere no escuchar y se entra en un estado que se parece al de los famosos zombis, que tan de moda se ponen de tanto en tanto. Me parece que en ese estado está el gobierno nacional. Simplemente camina, no importa si en círculo, de modo errático o con una decisión digna de mejores causas. No oye gritos, quejidos, advertencias, insultos, reconvenciones o lo que sea. En un automatismo total, está persuadido de su infalibilidad, o por lo menos de sus certezas. Esta actitud le está pasando facturas que se multiplican y abultan, a lo que la oposición (que siempre es necesaria) colabora bajo el signo del río revuelto y la ganancia de los pescadores. Pero el gobierno tampoco parece darse cuenta de esto y que sus posiciones facilitan un trabajo crítico, que a veces es injusto.
Tal vez sea que se prefiere la cera en los oídos de Ulises para tratar de llegar a un puerto más o menos seguro. Tal vez sea arrogancia que ensordece, que ciega y hace del entendimiento un guiñapo. Tal vez sea otra cosa, no lo sé, pero las pruebas de esta condición las vemos cada día y con mayor abundancia y en acelerada sucesión. Digo que de pronto alguna crítica es injusta, porque algo se hace bien, pero con una mano parecen borrar lo que la otra hace. Mientras tanto, los pescadores siguen alegres con su faena y el país se mueve a trompicones, con un impulso inicial que es más débil cada vez. La economía no lo es todo.
Me parece que se deja de lado lo real del Perú y aquí pagan la fiesta los de siempre y es que el brillo de los espejos no puede hacernos creer que estamos en el mejor de los mundos.
Dicen que no hay peor sordo que el que no quiere oír. Ojalá que no sea una enfermedad terminal, porque sonamos todos.