IMPORTACIÓN NO TRADICIONAL


 

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 Parece que en el Perú se importan granadas. Pero de las que estallan y matan. Granadas de guerra.

No de otra manera se entiende el hallazgo masivo de estos mortíferos artefactos en una casa; que se vendan libremente en el mercado “Las Malvinas” y que aparezcan siendo encontradas en poder de delincuentes, que o las muestran o las usan haciéndolas explotar, para rubricar sus extorsiones.

Sobre todo, si un comunicado oficial dice que “no hay faltantes” entre los pertrechos del ejército. Bueno, supongo que lo mismo sucede en la marina, la aviación y la policía (aunque, en este último caso, las bombas lacrimógenas no son muy populares, porque solo hacen llorar, no matan). Digo que supongo, porque parece que ni los mismos uniformados se han creído el asunto, cuando se decretó la orden de inamovilidad y las razones que se dieron es que se hacía un “inventario de rutina”, para detectar faltantes. Llamémosle rutina extraordinaria.

¿Qué está pasando?

En una lima generadora y criadero de rumores, se ha especulado que la inamovilidad significa un golpe de estado y el Ministerio de Defensa dice que ha pedido “reiteradas veces” información a las fuerzas armadas” (sobre el material a su cargo), pero no he oído decir que han contestado. De otra manera, no habría que ordenar la inamovilidad.

Me da la impresión de desorden y descontrol. Pareciera que este último año es el de “¡sálvese quien pueda!” o el de “¡agárrate Catalina, que vamos a navegar!” En realidad, que Catalina y todos, mejor practiquen urgentemente nado, para no ahogarse.

Tal vez yo haya entendido mal y las noticias sean solo exageraciones. ¡Tanto lío por unas bombitas! Tal vez podría ser, como alguien dijo, que esta es una cortina de humo (si lo es, es de humo tóxico) para tapar chanchullos y desviar atenciones.

¿O es que el negocio al que parecen estar asociadas las granadas es tan lucrativo que algún “emprendedor” las está importando por lo bajo y las comercializa con pingües ganancias? “Importación no tradicional”, le dirían.  Como importar playas para Junín.

GRANADA

¿ACTO DE FE?


 

 

VELA 

Lo de las agendas de Nadine Heredia está solicitando un acto de fe. No de otra manera se podría contradecir lo que se acumula como suposiciones que tienen una pinta de evidencia, que da miedo.

El toreo permanente del tema, esquivándolo mientras se quiere dar la impresión de enfrentarlo, va mucho más allá.

Los avances y retrocesos, los desmentidos y rectificaciones; las acciones legales, todo huele bastante mal. Es cierto que hay un cargamontón contra la primera dama, pero me da la impresión que ella lo propicia. Es verdad que toda la artillería se dirige ahora a la señora de la sonrisa, pero me da la impresión también, que ahora la sonrisa puede ser provocada por los nervios.

Y es que la situación se ha ido enredando más que lo que conseguiría hacer un gato con una madeja de lana y no tiene visos de arreglo, porque parece que no hubiera mayor voluntad para ello.

Lo que me preocupa es que la agenda parece ser las agendas y sus colaterales, mientras el Perú tiene una nutrida agenda desatendida. Me preocupa, porque sin negar importancia a lo que está sucediendo, nuestros problemas son muchos y no los miramos.

Tal vez haya que concentrarnos y no andarnos distrayendo; tal vez no debemos dejar que nos distraiga nada, porque nos perdemos. Bueno, aunque más perdidos que lo que ya andamos, no creo.