EL HEMICIRCO Y LOS DÍAS


coliseo-romano-culturas-roma-pintado-por-lamuerte-9863247

Parece que a este congreso no le entran balas. En realidad, ni la Kryptonita lo afectaría. Se vive allí una realidad diferente; está en otra dimensión, extraña e inexplicable porque de otra manera no llega a entenderse como suceden las cosas que suceden. Me imagino que los miembros, padres-madres de la Patria, se han tomado en serio lo del Salón de los Pasos Perdidos y se han perdido en el salón; o en los baños, las oficinas o tal vez en las escaleras. Se han desvanecido y para todo efecto práctico se tele transportaron a Babia; o sea, están allí.

Mientras tanto, el Perú sigue trabajosamente su travesía a través de los días y ellos ni se enteran, porque a Babia no llegan las noticias. Llueve aquí y allá ni siquiera se mojan, porque hay sol; el ruido de las calles, el tráfico y las voces no se escuchan, como tampoco los reclamos. La realidad en el Perú es una y para ellos no es ninguna.

En Babia deben hacer cosas importantísimas, como consultar el reloj, preparar los discursos que nadie escuchará, ensayar alegatos y gestos o mirar a las nubes.

Mientras tanto, por aquí, el local del congreso está vacío y tal vez un día de estos se convierta en una ruina turisteable, como el Circo de Roma y se le pueda sacar algún partido; lo malo es que arquitectónicamente no vale mucho y la nube de ambulantes que por allí pulule, no dejará ver nada.

¿Pan con palta anyone?