LOCUTOR@S ¿DE NUEVO AL ATAQUE?


micro

Uso el símbolo @ para nombrar de una, tanto a locutoras como locutores de televisión. Así no solamente abrevio el título sino que echo mano de un recurso “modernista”.

Sobre este tema ya he escrito otras veces, pero ayer, al escuchar que una locutora muy compuesta, hablaba con total suficiencia del alcalde de “Din” Valdivia, me dije que parece que el tema tiene una larga vida y no muy pronto arreglo.

Supongo que la señorita de marras se estaba refiriendo al alcalde de Deán Valdivia, en Arequipa. Por si acaso es deán (con acento) y no Dean (palabra inglesa que se usa como nombre: p. ej. Dean Martin, o como “apellido” por una estrella cinematográfica: James Dean. La traducción al español es decano.

El Deán es la cabeza del cabildo de una catedral. Los deanes en la universidad de Salamanca, eran los alumnos más antiguos de cada facultad (o sea los “decanos”). Por si acaso pongo Deán con mayúscula, como una muestra de respeto, la misma que se usaría para Doctor o Licenciado.

¿Pero quién fue el Deán Valdivia?

Juan Gualberto Valdivia Cornejo, nació en Islay en 1796 y falleció en Arequipa en 1884. Fue eclesiástico, político. Periodista, historiador y abogado. Por sus merecimientos y su multifacética actuación, ha sido y es considerado como el paradigma del regionalismo apasionado de los arequipeños.

Hasta aquí lo que la señorita locutora debía conocer o sobre lo que tendría que documentarse (es un poquito nada más) para leer las noticias con propiedad. Me parece que con tanto que se ha mencionado en los medios a Deán Valdivia por los sucesos producidos a causa del proyecto minero “Tía María”, lo menos que podía es verificar la correcta pronunciación de un nombre.

De repente estoy haciendo una tormenta en un vaso de agua, pero creo que el que se informa tiene el derecho a que lo informen bien y el que informa tiene el deber de hacerlo correctamente.

Si dejamos “pasar” cosas como esta, se nos escaparán las tortugas. Resulta común y corriente que hechos de este tipo se den a diario y no solo en canales de televisión o estaciones de radio, sino en la prensa escrita. Prefiero ser majadero a permisivo. Prefiero exigir a conceder. Preferiría que los que informan, tuvieran respeto por quienes reciben la información.