¿AMPAY ME SALVO?


luckyluke08

Parece que estuviéramos jugando.

Las voces de alarma se confunden con las risas, pero resulta que el asunto no es nada risible.

Cada uno busca su propia justificación o excusa y señala al siguiente. Y este a otro y este otro a otro a su vez. Los dedos señalando parecen un alambre de púas.

Todos se salvan. Nadie tiene la culpa y hay una santa indignación cuando alguien duda. Pero los que pagamos el pato, somos los que no estamos jugando. Quienes sin hacerlo, están perdiendo.

Mientras tanto el juego sigue y nadie dice nada. Los culpables sombrean su culpabilidad, responden acusando y todo pasa como en una película donde el malo sonríe y el bueno, ojalá que en la escena final, cabalgue hacia el poniente después de haber vencido.

Ilustración: LUCKY LUKE.Com