TELARAÑA


TELARAÑA

Parece que estuviéramos en una inmensa tela de araña, en la que se pega todo lo que se acerca. Viscosa y pensada para que ni lo más fuerte pueda escapar. Extiende sus hilos que llegan a todas partes.

En el centro está la gran araña y repartidas todas las demás, acechando.

Es una telaraña en un mundo-espejo, que se multiplica una, cien, infinitas veces.

Una telaraña de pesadilla; inmensa. Digna de una película de ciencia-ficción.

Estamos atrapados en ella y las vibraciones sigilosas que producen las arañas al acercarse delatan que está próxima una pelea por la presa –nosotros- que asistimos inmóviles e hipnotizados, sabiendo que quien gane de ellas, se abalanzará.

Estamos presos en una telaraña; las arañas acechan y no es un mal sueño: es una escalofriante realidad.