LAS BUENAS MANERAS


CARREÑO

De pronto, los principales nombres de la política peruana están demostrando unas buenas maneras…

Se conversa, enmudecieron invectivas que cruzaban el espacio como avioncitos de papel (menos algunos exabruptos del presidente y las respuestas correspondientes) y se conversa, se dialoga, se saluda,  y se echan lo que podrían ser flores (sin maceta esta vez).

Parece haber una esperanza y empieza el amanecer de un buen entendimiento.

Parece que en algún lugar se dieron cuenta que el país no aguantaba más y que si no se intentaba conversar por lo menos todo empeoraría.

Bueno, en esas estamos. Conversaciones van, conversaciones vienen y parece que se sientan a la mesa, el perro, el gato, también el pericote y demás especímenes. Hay que desear que esto no sea flor de un día y que los entusiasmos tibios que produce, no se enfríen y mueran bajo 0.

Se está actuando civilizadamente y detrás queda la caterva gritona; detrás las maldiciones e insultos y también los agravios. Espero que tratemos de actuar como ese Estado que nunca pudo ser y los peruanos, todos, nos sintamos por fin orgullosos de serlo.