ESPECULAR


ALPES FRANCESES

La palabra viene del latín “speculus”, que significa espejo.

Especular (“specularis”) es lo relativo al espejo. Los espejos solo reflejan las cosas.

Me parece que lo que se está haciendo mundialmente con la decisión fatal del copiloto del avión alemán siniestrado en los Alpes, es precisamente eso. Tal vez para conocer las razones de su acto o para satisfacer la curiosidad, casi diría el morbo, de algunos. Con esto no quiero decir que no esté bien que se investigue a fondo y se busque conocer las causas. Pero lo que pasó por la mente de ese muchacho no se llegará saber y me parece que las razones quedarán en el misterio.

Se ha dicho que quiso suicidarse y que tenía problemas psicológicos; que debería estar de descanso médico en esa fecha y que no lo dijo ni lo hizo. Se han tejido mil teorías, tratando de encontrar la causa de ese acto trágico. Y de pronto, como he leído en algún sitio, lo que quiso -porque parece que había tomado la ruta que permitiría ver el paisaje increíble que le había atraído siempre y fue su motor para aprender a volar- era deleitar sus ojos y tal vez hacer partícipes a los pasajeros de esa visión maravillosa. Es una especulación adicional, pero me parece más hermosa y humana que todas las demás. Se equivocó, provocado una desgracia. Murió y mató sin quererlo, tratado de disfrutar y compartir algo maravilloso. Quisiera quedarme con este pensamiento. Sus pasajeros y él se lo merecen.