LA LUCHA DESIGUAL


HIDRA

Mi amigo Manuel viene librando hace años una lucha desigual. Combate a una Hidra monstruosa a la que le renacen cabezas sin cesar. Cabezas con bocas de dientes afilados que muerden sin piedad y buscan destrozarlo todo.

Manuel lucha por sus terrenos y la Hidra ha intentado matarlo. La denunció y denuncia pero nadie parece hacerle caso. Ha querido matarlo porque quiere quedarse con su tierra. Porque quiere que sea uno más en su cuenta de víctimas.

La Hidra demuestra su poder sin importarle nada y menos el pequeño individuo que se defiende desesperadamente.

¿Se asombrará la Hidra cuando Manuel ataque y aplaste a todas sus cabezas una a una? Mi amigo está solo y ojalá que muy pronto, gracias a su valor acabe con esta Hidra, como Hércules hizo con el monstruo de Lerna, recupere sus tierras y vuelva a sonreír. Seguramente entonces escuchará el aplauso agradecido de aquellos que fueron despojados por ese monstruo que no se quiere ver, porque nadie se atreve.

Cuando esa Hidra muera, volverá la Justicia, que la bestia hoy tiene secuestrada.